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Coctelerías de Palma: sofisticación, moda y placer

10/03/2024

Un cocktail es sofisticación, es moda, es placer. Una bebida que se puede preparar de mil maneras, con nombres tan sugerentes como Old Fashioned, Negroni, Whisky Sour, Manhattan, Dry Martini, Aperol Spritz o los clásicos Daiquiri y Margarita, entre muchos otros.

¿Pero dónde se remonta el origen de los cócteles? Pues al principio eran mezclas que se utilizaban como remedios caseros para tratar distintas enfermedades. Las primeras mezclas se hacían con aguardientes de hierbas. Hasta que más adelante se hizo popular añadir zumo de limón o naranja a la ginebra o al ron, para evitar la carencia de vitamina C en las personas.

El término cocktail apareció por primera vez escrito el año 1806 en el periódico neoyorquino “The Balance”. Este diario definía esta bebida como “un licor estimulante integrado por alcoholes de varios tipos, azúcar, agua y bitters. Una poción que el corazón prefiere frente a la cerveza, de buen uso para los políticos, porque una persona que bebe estas combinaciones está preparada para cualquier cosa”.

Palma, como buena ciudad cosmopolita, cuenta con varias coctelerías de primer nivel. Espacios acogedores en los que disfrutar de los grandes clásicos y de otras sorprendentes propuestas.

Y qué mejor lugar para empezar esta ruta que nuestro Café Rialto, donde los clientes pueden disfrutar de clásicos como el Mojito o el Daiquiri, además de un refrescante cóctel de autor: el Mediterranean, a base de ginebra, limón, jengibre y manzana.

El Brassclub, del premiado coctelero Rafa Martín, es uno de los templos de la ciudad, con creaciones como sus famosos Mango & Curry Thai, El Chilerito o Volcano Island.

Muy cerca de este se encuentran otros dos clásicos de la ciudad: el Chapeau 1987, ambientado en los años veinte y especializados en cócteles a base de whisky. Y el Ginbo, elegida hace algunos años como la mejor coctelería de España. Su nueva carta, llamada Utopía, es un ejemplo de vanguardia en los cócteles que sirven “para descubrir a qué sabe el futuro para nosotros”.

El Agabar, en el barrio de Santa Catalina, es un lugar agradable que invita a viajar a los sabores de regiones mexicanas como Durango, Jalisco o Veracruz, con cócteles tan particulares como la Margarita Verde, la Sexy Paloma o la colada Oaxaqueña, entre otros.  

A pocos pasos se encuentra el LAB. Sin una carta específica, sus cócteles varían en función de los productos frescos de temporada que expresan “conocimiento y pasión por la búsqueda de algo nuevo e innovador”.

Dos de los clásicos de la coctelería de Palma se encuentran en la céntrica Plaça des Mercat.

En el Gibson Bar, con su decoración de antiguo bar parisino, hay que probar su cóctel por excelencia, el mítico Dry Martini.

Mientras que el Nicolás recoge los grandes hits de la coctelería así como sorpresas como el Gimlet Mallorquín, a base del gin mallorquín Cabraboc.

Los cócteles están más de moda que nunca. Y Palma es un lugar perfecto para disfrutarlos entre paseo y paseo por las calles más emblemáticas de la ciudad.

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